sábado, 10 de enero de 2015

REFLEXIÓN - 
CON LA GRACIA CAMINO



Desde tiempos antiguos los buscadores sinceros se han visto abocados a enfrentar  una de las cosas que más consterna su ser, que es, querer y no poder. Por lo general se  plantea el “deber ser” lo ideal, la perfección, pero muy pocas, se le muestra   cómo acceder a ese estado o condición plausible. Por eso, desde siempre han existido  grupos o  escuelas, en donde personas con afinidad por la búsqueda espiritual se reúnen para  recordarse mutuamente su destino trascendente y practicar ejercicios espirituales que eventualmente les capacite a ejercer  las virtudes y transferirlas a la vida cotidiana. Hoy por hoy existen estos grupos o escuelas físicas y también virtuales como esta de la Comunidad Consciencia.

Conocer íntimamente la estructura de nuestro ser ordinario es un paso inicial, para acercarnos al ejercicio del bien, de allí, el antiquísimo aforismo  que ha sido planteado a todo buscador,” hombre conócete a ti mismo”, este conocimiento va desde un nivel inicial, superficial, luego mediano, hasta a niveles superiores más profundos a los cuales solo llegan unos pocos.

Si nuestra estructura interna: mental, emocional, instintiva, biológica, no se reestructura  es decir si las partes no ocupan su lugar correcto, la virtud moral, ética y espiritual no podrá consolidarse. Aparecerá por momentos y luego se caerá en los hábitos equivocados y empedernidos. Si y solo si, poco a poco, por la práctica perseverante,  las diferentes partes de nuestro ser se reacomodarán  correctamente, dando paso al pensar recto, la acción recta, el sentimiento recto y, si el trabajo interior se sostiene en el tiempo  el error se irá alejando y alejando hasta que ya no se repetirá más.

Los que saben nos dicen: observa constantemente tus pensamientos desde su origen hasta su destino o desenlace, no lo pierdas en ningún tramo. Solo observa la estructura del pensamiento, hasta en sus más mínimos detalles,  su origen , su calidad , la  cantidad,  lo útil y lo inútil,  lo real y  lo artificial, es sincero o fatuo, recto o torcido, etc.  Lo mismo haz con tus sentimientos: lo que tienes es un sentimiento puro o un resentimiento (energía emocional auto dañina), es real o ilusorio, qué tanto te afecta y por qué, cuál es su origen, hacia donde va, que parte de tu cuerpo afecta, es una reacción automática que se repite constantemente o algo nuevo y distinto, etc. Igual con tu cuerpo: está tenso o relajado; que tanto; mediana o profundamente relajado, cuál es el origen de mi  tensión, qué parte o partes están tensas, cuales más y cuales menos, que órganos me afectan, cómo estoy respirando, que postura tengo, qué relación hay entre mi cuerpo y mi pensamiento, etc. Esta es parte de una  milenaria terapéutica espiritual  para  el cambio interior. Lo dicho, aumentará tu atención hacia ti mismo, empezarás a estar más consciente de ti. En esta etapa  observarás sin juzgarte, ni evaluarte, solo constata el fluir y refluir de la energía mental, emocional, psicofísica, su causa y efecto . Con el tiempo conocerás tanto de ti mismo, sin justificarte  ni alienarte, te verás a tí mismo tal como eres ahora , sin escandalizarte ,te conmoverá tu insignificancia   y desde ahí   finalmente podrás despertar y entonces  corregir e incluso detener el error, en tu pensar sentir o actuar. Y verás tu vida desde una nueva realidad y el efecto positivo que tiene en tí mismo y en la vida de los demás, en espacial de los más próximos . Constatarás  que la práctica de la virtud es posible, te alegrarás al comprender a lo que estás llamado, Agradecerás al Espíritu Divino, ya que sin su gracia nada es posible.



Día a  día  me convoco a la paz  y desde ahí la Gracia Divina sostiene mi trabajo interior.


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