PARA REFLEXIONAR -
Al socaire de este asenso cósmico
la pregunta, ¿a dónde vamos humanidad?,
un sueño profundo,
narcosis, letargo de siglos,
Caídos damos la
espalda a la Luz Eterna,
Pero, desde eones, la materia oscura del tiempo anuncia el despertar. ¡Hahora!!
La Luz ahí y no la vemos, somos El y no lo sentimos,
nos sustenta y no lo
percibimos, nos habita y estamos vacíos.
Proyectamos el ego, y en la pantalla, aislamiento, separatividad,
mueca mordaz detrás de la diáfana unidad, sonrisa de la Realidad,
Por eso, tú y yo, yo y tú, somos las dos caras del camafeo,
la una no puede ver a la otra y se cree única y diferente.
Solo si mi consciencia asciende, desde arriba el panopticon,
las cuatro dimensiones ,
la impresión estereoscópica y,
helo ahí, somos parte y todo.
Al espabilarse mi sentimiento te veo y me veo, te siento y
me siento,
Somos uno, cada quien revela al otro, su lado oscuro,
la luz entra, y el
amor se crea.
En este alter mundo, no se requiere revoluciones sexuales, ni reivindicar derechos
legales,
Solo la consciencia y el amor, reconoce tu esencia sideral,
Tu derecho universal,
Ser amada.