martes, 17 de febrero de 2015

REFLEXIONAR - 

LA VIDA UNA ESCUELA.



El Karma es un concepto que significaría toda la carga de rasgos recibidos generación tras generación desde el origen de nuestra alma, a esto, súmese las modificaciones genéticas adquiridas a través de la influencia del medio en las distintas vidas. Lamarck planteó que los caracteres adquiridos durante la vida de los individuos pasan a la descendencia, de modo que, el entorno ejerce sobre los seres biológicos una influencia decisiva. Esta herencia es tanto de aspectos positivos como negativos, por tanto, lo que hoy somos en cuanto organismos biológicos superiores lleva la impronta de nuestra historia biopsicosocial desde su origen hasta el presente.

Las leyes de la naturaleza mecánica llevan nuestra historia , en nuestro existir inconsciente todo sucede, repetimos actos egoicos uno tras otro siempre ávidos de gratificación mental, emocional o física .Solo si despertamos nuestra conciencia adquiriremos la capacidad de dirigir la voluntad hacia una intención y objetivo definido a efecto de acercarnos al cumplimiento de las leyes del Amor consciente y asimilarnos a nuestro creador como administradores de los dones recibidos cuya beneficiaria es la comunidad humana. Los escogidos del cielo que llegaron a tener una real experiencia de los mundos espirituales declararon que las renuncias conscientes y los sacrificios voluntarios en aras del Amor, son movimientos tanto externos como internos que introducen en la vida una energía de alta vibración muy vivificante capaz de causar cambios en nuestra naturaleza egoísta e influir sobre el destino o Karma para modificarlo a través de la ley de la atracción de los semejantes en donde pensamientos y sentimientos altruistas atraen realidades amorosas.

Para que la consciencia y la intención se dirijan correctamente, la persona debe “entrar” en un estado de recogimiento, es decir, “recoger” la mente, el sentimiento y el cuerpo que se encuentran dispersos y desde ahí, sintiéndose “uno” decretar la intención del acto buscado y, actuar en consecuencia. Jesús de Nazaret y otros seres despiertos cuando algún discípulo trataba de protegerlo o distraerlo de su misión, reaccionaban declarando enfáticamente la importancia suprema de la misión que debían cumplir (despertar a la humanidad), este grado de decisión inquebrantable es la que como seres comunes debemos tratar de adquirir mediante un trabajo espiritual.

Algunas enseñanzas consideran al karma como la ciencia de la acción desde la no identificación, que significa tomar las cosas desagradables de la misma manera que las agradables, se trata de gustar lo que a la falsa personalidad le disgusta, para comprender que esta diferencia es algo aprendido desde fuera ya que en nuestro interior yace la ecuanimidad. Por otro lado se plantea que la vida debe enfrentarse cultivando la no identificación para convertirla en nuestra maestra, en donde, cada hecho o circunstancia es un medio para corregir, depurar y trascender nuestras limitaciones y errores. Relacionarnos con la vida de este modo sin identificarnos con el ambiente externo o con nuestros estados internos negativos se transforma en una pedagogía superior ; la práctica de la no identificación transforma nuestro ser, la vida se la vive con expectativa de superación, de ser cada vez mejores, más reales, desarrollando lo mejor de cada uno, lo cual dinamiza la existencia , es un ejercicio que aumenta nuestra fuerza, al actuar sobre nosotros mismos, a partir de un objetivo bien definido y teniendo como base la comprensión de las ideas espirituales y del significado y función del trabajo interno. Ya que, es imposible comprender la vida en función de si misma pues, en el sueño de la conciencia la experimentamos como un gigantesco embrollo.

El camino del desarrollo del ser plantea que estamos en esta realidad para realizar una tarea y aprender lecciones sobre nosotros mismos, el tiempo es corto, debemos evitar ir a la deriva, preguntándonos: ¿Qué hago?, ¿Adónde voy?, lo que implica plantearse un derrotero y definir una razón para vivir. Las condiciones actuales son las mejores para aprender y presentar resultados, pensar que en otras circunstancia todo sería más fácil es equivocado, nuestro karma con sus debilidades y fortalezas es el factor de nuestra evolución.


En la vida cotidiana, la forma como el otro me trata es su karma, pero, la forma  como reacciono ese es mi karma 


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