He recibido muchas cosas,
de todas, el mayor
valor eres tú.
Al principio no lo sabía
ni lo percibía.
El tiempo ha pasado,
a tu lado el no ser inmanente a madurado,
algo ha calado en el fondo del hado un día rechazado.
Hoy puedo sentir y percibir
vibrando en cada célula el candor,
la savia que al fluir redime al corazón timador,
a ese sabor y sentimiento le llamo amor.

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