Fuimos muy jóvenes cuando todo empezó
y la promesa nuestro amor alimentó,
hubieron momentos densos, la mente confusa,
del subconsciente emergen experiencias obtusas,
escondidas como los peces bajo las piedras
cuanto el pescador los persigue.
La promesa evoca
ecuanimidad, es aire renovador
que ubica la conciencia en el amor.